• Participa el Titular de la SEP en el panel virtual La educación del mañana, organizado por la Federación de Estudiantes del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.
  • Al regresar a clases se tendrá una evaluación diagnóstica individualizada para que los docentes conozcan la situación de cada alumna y alumno, agrega.

Frente a la pandemia de COVID-19, se cuenta con una forma bastante sólida de medir el aprendizaje formal, y se ha presentado también mucho aprendizaje extracurricular, que además de ser bueno para el país, coadyuva para reflexionar sobre los verdaderos fines de la educación, señaló el Titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Esteban Moctezuma Barragán.

Durante su participación en el panel virtual La educación del mañana, organizado por la Federación de Estudiantes del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), Moctezuma Barragán, detalló que este método de evaluación es emergente, en el que, al regresar a clases, se tendrá una evaluación diagnóstica individualizada para que las maestras y maestros conozcan la situación de cada una de sus alumnas y alumnos, y pueda darle el seguimiento necesario.

Asimismo, Moctezuma Barragán destacó el tema de la autoestima, en el que muchos niños y niñas no se atrevían a entrar a la computadora o al celular, ni conectarse, de repente ven que pueden hablar con su amigo, pueden tomar clases y han subido la autoestima de estos estudiantes.

Además del autoaprendizaje, de exigirse a sí mismos, ser flexibles, precisamente para afrontar problemas en la vida, así como el desarrollo de la creatividad, impresionante para abordar los problemas dentro de la pandemia educativos.

Por otra parte, el Titular de la SEP, destacó la importancia del programa que lanzó el presidente Andrés Manuel López Obrador, La Escuela es Nuestra, que ha resultado sumamente valioso para lograr mejorar la infraestructura de las escuelas que están en zonas de muy alta marginación, fundamentalmente indígena, por lo que se va a ir ampliando para que llegue a todas las escuelas y se pueda tener mejor infraestructura.

De la misma manera resaltó que en la Constitución se promovió que en el sector educativo se tenga como uno de sus pilares la equidad, que se refleja en programas como La Escuela es Nuestra, el programa de becas, el programa de Universidades Benito Juárez, programas de apoyos a los estudiantes.

Además de que también se ha incorporado en la Constitución el concepto de una educación integral, en donde no sólo se desarrollen conocimientos académicos, sino que también se pueda desarrollar la parte artística, cultural, socioemocional, la cultura de paz, que permitiría tener una base más sólida para que la educación sea de calidad.

En su oportunidad, David Garza Salazar, Rector y Presidente Ejecutivo del ITESM, comentó que se vive una educación remota de emergencia, lo que constituye un reto, porque de lo que se trata es de garantizar una educación de calidad.

Por ello, comentó, las evaluaciones deben darse de manera comprensiva, es decir, de acuerdo a cómo los alumnos hayan logrado los aprendizajes en términos socioemocionales.

Agregó que el tema educativo requiere del apoyo de todos los sectores y, en especial, para la cobertura de la educación superior. Por eso, expuso, la educación universitaria privada ha ampliado aún más sus espacios para integrar a sus planteles a estudiantes de bajos recursos. “Las universidades deben tener impacto en las comunidades donde se ubican, en la generación de empleos, así como en el desarrollo de tecnologías que impacten en el desarrollo del país”.

Coincidió con Moctezuma Barragán, en el sentido de que deben existir programas de acompañamiento para atender los rezagos de alumnos en condiciones desfavorables, no sólo a través de becas, sino también para potenciarlos a ellos y a la innovación educativa.

Finalmente, señaló que, desde antes de la pandemia, ya se analizaban cambios en el modelo educativo para tener mayor impacto en el aprendizaje, por lo que ahora no sólo es importante el conocimiento sino el desarrollo de habilidades, de las competencias, y con un modelo híbrido –presencial y a distancia—siempre y cuando las condiciones lo permitan.