El presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que propondrá al presidente Joe Biden que replique en Centroamérica el programa “sembrando votos”, perdón, sembrando vida, para contribuir a solucionar el grave problema migratorio de miles de personas de Honduras, Guatemala y El Salvador, principalmente, hacia Estados Unidos.

López Obrador le hará saber a Biden que en México dicho programa es un exitazo porque promueve la creación de empleos y contribuye a que cientos de miles de productores superen la pobreza extrema en la que se encuentran desde hace décadas, comercializando maderas finas que se pagan a buen precio en el mercado. Para los observadores esto es un mito genial porque para recoger los frutos de la siembra de los arbolitos, sobre todos los de caoba, encino, ceibas… tendrán que pasar muuuuuchos años.

Lo que también parece olvidar el primer mandatario mexicano, es que Biden no está en campaña electoral por lo que no necesita comprar votos a través de un programa como el que opera en México.

Sonora vuelve a ser noticia con la llegada de la empresa internacional Stanley Black & Decker que esta semana inicia los trabajos de construcción en ese estado, con una inversión de 1,060 millones de pesos, lo que permitirá crear 1,800 empleos directos. Será la cuarta planta en México (además de Monterrey, Reynosa y Puebla). La gobernadora Claudia Pavlovich y Elias Barrios, vicepresidente de operaciones y proyectos especiales en Méexico de esta empresa mundial, informaron sobre tan importante inversión.

Pavlovich, manifestó su beneplácito porque las políticas y programas de su gobierno, continúan alcanzando metas, que le permitan a su estado desarrollar un polo atractivo y de confianza a la inversión. El inició de los trabajos de esta planta, es una señal positiva de la reactivación económica y recuperación de empleos que fueron afectados por la pandemia, señalo la ejecutiva estatal. Con esta noticia, Sonora afianza su liderazgo como el estado con mayor número de empleos generados en lo que va del año. Algo están haciendo bien por aquel estado del norte.

Los representantes de los doce organismos que integran la cúpula empresarial, mejor conocidos como “cupuleros”, optaron por la reelección automática de su dirigente Carlos Salazar Lomelín, para un tercer y último año al frente del organismo. Los presidentes que conforman el CCE, reconocieron la mediocre actuación – aunque ellos le llaman liderazgo– de aquél. Y a pesar de que en los dos primeros años al frente del organismo Salazar ha sido ninguneado y humillado por el jefe del Ejecutivo, confían en que durante los próximos meses cambie el trato, ya no los agarren a “toallazos” y los consideren para apoyar la reactivación económica, afrontar la crisis sanitaria ocasionada por el COVID19 y el desarrollo del país. ¡Ingenuos, pues!

La Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE) dio a conocer la resolución final de investigación por prácticas monopólicas en el mercado de azúcar de un grupito de ingenios y empresas comercializadoras, misma que según la dependencia inició el 30 de noviembre de 2017 y concluyó el 12 de noviembre de 2020.

A diferencia de una acción similar en 2016, en donde impuso una multa cercana a 88 millones de pesos a la Cámara Nacional de las Industrias Azucarera y Alcoholera (CNIAA), porque 7 empresas y 10 personas físicas se coludieron en 2013 para evitar un descenso en los precios domésticos del azúcar, en esta ocasión “NO ENCONTRO evidencia sobre la existencia de una práctica monopólica absoluta entre los agentes económicos investigados”, por lo que le dio carpetazo al asunto. Los malosos sospechan que la autoridad “se hizo de la vista gorda”.