El Indicador Multidimensional de la Manufactura BBVA (IMM BBVA)[1], creció 2.1% en mayo (AaA), llevando el promedio de la variación interanual de los dos primeros meses de 2T23 a 2.7%, 0.6 pp por debajo del promedio registrado en el mismo periodo del trimestre anterior. Si bien el dato de mayo confirma la gradual ralentización de la producción en este sector, señala al mismo tiempo que la pérdida de dinamismo se está materializando de una forma más gradual que la anticipada. El propio índice ISM de manufactura en EE.UU. superó el umbral de 50 puntos en el mes de mayo, tras ubicarse por cinco meses en terreno de contracción.

De acuerdo con los datos del INEGI, la producción manufacturera creció 0.4% MaM en abril, impulsada por el segmento automotriz (con variación mensual de 6.6%). El indicador de ventas al menudeo en EE.UU. mostró un desempeño favorable de las ventas de vehículos y autopartes en ese país, con crecimiento mensual real de 1.3% (la mayor cifra desde enero), mientras que los datos más recientes de capacidad utilizada en México indican un nivel por arriba del observado en pre-pandemia. Otros sectores como la industria química y la fabricación de productos textiles han mostrado un rápido crecimiento, con variaciones de 6.0% y 14.3%, respectivamente. Anticipamos que la producción manufacturera perderá ímpetu de forma paulatina a medida que el apretamiento de las condiciones de financiamiento y altas tasas de interés impactan la demanda de bienes duraderos en EE.UU., con efecto negativo sobre el sector exportador mexicano.

En términos de capacidad utilizada, el total de la producción manufacturera se ubica en un nivel de 81% al mes de abril, 1.2 pp por arriba de la cifra registrada en el periodo pre-pandemia (enero 2020). Entre los sectores que han superado su nivel pre-COVID con mayor impulso se encuentran la fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón (+18.6pp), la fabricación de productos de piel (+15.2pp), la fabricación de equipo de cómputo y aparatos eléctricos (+6.9pp), y la fabricación de maquinaria y equipo (+6.9pp). Los sectores que han mostrado mayor rezago en términos de capacidad utilizada son la industria del plástico y del hule (-5.5pp), la industria química (-4.5pp), y la fabricación de muebles y colchones (-3.7pp).

Estimamos que el enfriamiento de la actividad industrial será compensado parcialmente por el dinamismo del gasto privado (especialmente en servicios), durante el 2S23. Consideramos fundamental promover un entorno de certidumbre para la inversión, para potenciar el denominado nearshoring, con efecto positivo sobre la capacidad productiva del país. Prevemos un crecimiento del PIB de 2.4% en 2023, ante el empuje de la demanda interna y la resiliencia de la manufactura en 1S23; pronosticamos un crecimiento de 1.8% en 2024, con efecto arrastre del bajo impulso de la segunda mitad de este año.

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