• La paridad no es un techo, es un piso mínimo: Carla Humphrey
  • El Estado debe impulsar políticas públicas en materia de sexualidad: Ciro Murayama
  • Presenta INE obras “Democracia y Sexualidad”, de Marta Lamas, “Género, democracia y cuotas ¿Cuándo funcionan las cuotas de género?”, de Drude Dahlerup y “La confianza y la participación de la juventud en la democracia”, de Silvia Gómez Tagle, en la FIL de Guadalajara

El consejero del Instituto Nacional Electoral (INE), Ciro Murayama afirmó que la inacción del Estado en materia de sexualidad permite que sea la moral de la mayoría predominante la que se acabe imponiendo y que tengamos prácticas discriminatorias, llegando incluso a actos delictivos como las agresiones o el asesinato a quien opta por prácticas sexuales no bien vistas.

 

Por ello, dijo el Consejero Murayama al comentar la obra Democracia y Sexualidad, de Marta Lamas, que el Estado sí debe involucrarse en temas de sexualidad.

“Marta Lamas en su obra hace una profunda reivindicación del Estado laico, donde las opciones personales no pueden someterse a las opiniones de los demás, ni puede haber una moral que imponga, que descalifique, denigre o que persiga”.

Un Estado democrático, mencionó Murayama, es el Estado de las libertades y es el Estado que reconoce los derechos de las minorías. “No puede haber una moral, un partido, un líder, un discurso al que todos nos sometamos, ni política, ni ideológica ni sexualmente, hay que respetar los derechos de los demás”.

Por ello, en el marco de la 35 edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, Ciro Murayama hizo un llamado al debate público y la conversación abierta sin el silencio moralino para llegar a definiciones en temas tan delicados como el de la sexualidad, sin discriminación, en democracia.

Necesario un cambio cultural

Al presentar su obra, Marta Lamas hizo hincapié en la necesidad de un cambio cultural para combatir la discriminación que se vive en México hacia personas por su orientación sexual.

“Es indudable que todas las personas son seres humanos y, como seres humanos, deberían tener los mismos derechos humanos con independencia de la identidad y la orientación sexual que asumamos”.

Combatir las discriminaciones, las agresiones y los linchamientos que siguen ocurriendo en nuestro país, agregó Lamas, es eliminar las negativas valoraciones de la doble moral, de la homofobia y de la transfobia. “Esta tarea implica llevar a cabo intervenciones pedagógicas masivas: cine, teatro, telenovelas, canciones, pero también conferencias públicas como estas”.

Agradeció al INE su apertura democrática y su voluntad de que el debate público, respaldado por conocimiento, transforme nuestro orden simbólico donde anidan esa doble moral con su transfobia y homofobia que producen tanto dolor y discriminación.

La paridad no es un techo, debe ser el piso

Posteriormente, la Consejera Carla Humphrey presentó el libro Género, democracia y cuotas ¿Cuándo funcionan las cuotas de género?, de Drude Dahlerup, el cual fue editado por el Instituto y estableció que la paridad no es un techo, es el piso para que las mujeres contiendan en igualdad de condiciones que los hombres.

“Las mujeres no estamos sujetas a solamente estar en 50 por ciento, sino que es el piso. Si de ahí en adelante hay más mujeres que ganan sus espacios, eso quiere decir que vamos teniendo ya Congresos como Morelos y el de Yucatán con más mujeres dentro de sus propios órganos”.

Como lo dice la propia autora, “las cuotas no van a resolver, con las acciones afirmativas, ni la paridad, todos los problemas que tienen las mujeres en la arena política”, pero permitirán que puedan contender en iguales condiciones que los hombres.

La democracia real sólo puede ser, si hay inclusión total de hombres y mujeres, estableció Humphrey, al comentar la obra que se edita y se publica como parte de las conferencias magistrales que desde 1995 ha publicado y editado el INE.

“En México adoptamos las cuotas de género en 1996. Comenzó casi como una súplica a los partidos políticos para promover más mujeres como candidatas y después cuando se vio que no eran efectivas para que las mujeres integraran sus órganos, se estableció un porcentajes y sanciones, hasta llegar a la paridad en todo”.

Refirió que ya hay un principio constitucional de paridad que está por encima de cualquier ley, es decir, “cualquier cosa que se haga para integrar cualquier poder del Estado, cualquier órgano autónomo, incluso bajo sistemas normativos internos, tiene que garantizar la paridad”.

Esta presentación en el marco de la participación del INE en la 35 Feria Internacional del Libro de Guadalajara fue moderada por Carlos Ferrer, Titular de la Unidad Técnica de lo Contencioso Electoral.

Presenta INE libro La confianza y la participación de la juventud en la democracia, de Silvia Gómez Tagle

Hablar de democracia requiere ir más allá de la contienda por el poder, las campañas y hasta el propio arbitraje para poner énfasis en la divulgación de la cultura cívica, de la legalidad, de los derechos y de las libertades, aseguró la Consejera del Instituto Nacional Electoral (INE), Claudia Zavala.

Durante la presentación del libro La confianza y la participación de la juventud en la democracia, de Silvia Gómez Tagle, afirmó que más allá de ser una forma de organización social y un mecanismo de designación de representantes, la democracia se constituye como un proceso civilizatorio que permite encauzar las ideas, las inspiraciones y los intereses de la pluralidad social para vivir más libres, así como más iguales y más en paz.

“Tenemos que hacer un gran esfuerzo en el que participen todos los actores, principalmente los públicos, pero también los privados, para explicar qué es y que no es la democracia, porque una parte del supuesto desencanto tiene que ver con lo que no es la democracia, sino con lo que le cargamos y que nada tiene que ver con ella”, abundó.

Ello, dijo, obliga a las instituciones a tener un sentido pedagógico para explicar nuestro sistema electoral para conocer las reglas, los procesos que se siguen en las elecciones o las razones por las que son tan caras, así como qué es lo que realmente se debe esperar de la democracia.

La Consejera Zavala anticipó que, frente a la realidad política que transita en sentido contrario a la construcción de confianza como motor para alentar el interés o la participación en los jóvenes, resulta fundamental este tipo de publicaciones que analizan el sentir de este sector de la población que más que el futuro, es el presente de México.

En su intervención, la autora Silvia Gómez Tagle aseguró que este libro es fruto de un proyecto de investigación de larga data que reveló que las y los jóvenes que se involucran en cuestiones políticas realmente tienen un compromiso democrático.

El proyecto de cultura política, explicó, empezó en 2012 con una encuesta a jóvenes entre 18 y 29 años “que hicimos en colaboración con el entonces IFE y en 2018 acudimos al ahora INE para promover un proyecto que replicara la parte más sólida de esta encuesta” e incluyó una encuesta nacional y tres locales en la Ciudad de México, Estado de México y Guanajuato.

Este ejercicio arrojó que “es mentira que las y los jóvenes tengan un desafecto con la política y son las mujeres las que tienen mayor participación y no los hombres”, apuntó.

“Nosotros consideramos que uno de los indicadores más reveladores del interés de los jóvenes de participar en las elecciones es qué voluntad tienen para participar como funcionarios de casilla”, sostuvo la doctora en Antropología, quien consideró que éste fue el eje del análisis porque decanta quién tiene un verdadero compromiso con la democracia.

En su oportunidad, la Presidenta del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) de Jalisco, Paula Ramírez Höhne, subrayó que los datos que arroja este estudio muestran que las y los jóvenes no tienen una percepción clara de la tarea de las autoridades electorales jurisdiccionales o administrativas, aún prevalece la idea del “fraude” y “hay algunos jóvenes que piensan que votar no sirve para nada”, lo que provoca una baja participación electoral en los jóvenes de 20 a 29 años.

Ramírez Höhne estimó que, dado el evidente desapego de la juventud con la democracia, “resulta central que las autoridades electorales construyamos un discurso reivindicador de lo que significa vivir en democracia, de lo que posibilita esta forma de organización social que garantiza el ejercicio de libertades, de crítica y de exigencia”.