El Indicador de Consumo Big Data BBVA Research (ICBD BBVA Research)[1] reportó en el mes de noviembre una caída de (-)3.4% MaM, llevando el promedio de la variación mensual de 4T22 a (-)1.2% (vs -0.7% de los dos primeros meses de 3T22), con cifras reales ajustadas por estacionalidad. El comportamiento del gasto se vio afectado negativamente por la caída de (-)4.9% en el segmento de bienes, la mayor desde diciembre de 2020. Al interior de dicho componente del gasto, la partida de alimentos se contrajo (-)2.1% durante el periodo. El desempeño negativo del consumo se registra para un mes de noviembre con un Buen Fin más corto; este año el periodo de rebajas tuvo una duración de 4 días, mientras que en 2021 el periodo de descuento duró 7 días, de acuerdo con lo establecido por la Secretaría de Economía.[2]El segmento de servicios, por su parte, registró un crecimiento de 1.0% MaM, con desempeño mixto entre sus componentes. Si bien el gasto en restaurantes y hoteles se contrajo (-)5.9% y (-)4.0%, respectivamente, el componente de servicios de entretenimiento creció 4.9%. Con la contracción de noviembre, el segmento hotelero regresa a su nivel de enero de 2022, mientras que el sector de restaurantes retorna al nivel de ventas registrado en febrero de este año. En lo que respecta al gasto por tipo de establecimiento, las compras en línea cayeron (-)4.9%, mientras que el gasto en establecimientos físicos se redujo (-)3.3%, su mayor caída desde el inicio de la pandemia (abril 2020). El gasto en gasolina como proxy de movilidad cayó (-)0.9%, retornando a su nivel de marzo de 2022.Si bien la menor duración del Buen Fin explica en parte la pérdida de dinamismo del consumo este noviembre, los incrementos consecutivos en la tasa de interés de referencia suponen asimismo una restricción al gasto, en la medida en que aumentan el costo del financiamiento para los agentes en la economía. Anticipamos que hacia la primera mitad de 2023 el consumo mostrará mayor ralentización en un entorno de política monetaria más restrictiva.