En México existen más de ocho millones de personas que participan en cajas de ahorro y préstamos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, que están involucrados en la economía social. Y aunque es un número significativo, se requiere incrementarlo para contribuir en mayor medida en la reducción de la pobreza en el país, consideró Juan Manuel Martínez Louvier, titular del Instituto Nacional de la Economía Social (INAES).

El funcionario, participó en el primer día del Taller de Co-creación de Políticas Públicas en Economía Social, previo a la quinta edición del Foro Global de la Economía Social que se llevará a cabo en octubre del 2020 en la Ciudad de México, luego de haberse realizado en 2018 en Bilbao, España.

Martínez Louvier, destacó que, con la participación de ese sector, la Cuarta Transformación será un motor para que la sociedad logre vencer obstáculos y se reduzca la mitad de mexicanos que se encuentran en pobreza.

Acompañado de Laurence Kwark, secretaria general de del Foro Global de Economía Social (GSEF), el funcionario insistió: “Pensemos que en esta administración trabajamos para que, cuando menos, modificar los parámetros económicos de esa mitad de mexicanos en pobreza”.

Subrayó la importancia de la economía social en México, en donde el 53 por ciento del territorio es de propiedad social, y se encuentran núcleos agrarios, ejidos y comunidades; además de que se ubican en 80 por ciento de la biodiversidad del país.

Ahí, se registran 61 mil organismos del sector social de la economía, que se encuentran en ejidos, comunidades, constituidos en cooperativas y en otras siete formas de asociación. Por ello, la importancia de este sector y del Foro Global de la Economía.

El Foro Global es una red mundial de la economía social y solidaria que busca servir como una plataforma para compartir las visiones y experiencias a través de la colaboración de cooperativas basadas en las alianzas multilaterales públicas, privadas y colectivas, para construir un mundo inclusivo, equitativo y centrado en los seres humanos.

Con ello, persigue la creación de empleo de calidad, un crecimiento justo, así como el progreso de la democracia de base y el desarrollo sostenible, a través de la colaboración entre organizaciones de la economía social y los gobiernos locales.

En el taller, Laurece Kwark, secretaria general del Foro Global de Economía Social, subrayó que, ante los grandes niveles de desempleo y las crecientes desigualdades entre los sectores de la población, es fundamental darle más importancia a la consolidación de la economía social.

Expuso que, si bien este sector ha tenido un crecimiento, existen aún grandes retos, entre ellos que más gobiernos lo consideren, puesto que son pocos los que lo han hecho hasta ahora.

Detalló que la economía social solidaria, está basada en los principios, valores y prácticas de cooperación, al tiempo de que genera equidad, inclusión y democracia.

Con estos principios, además de contribuir a la consolidación de la democracia y la cooperación multilateral, genera creación de empleos decentes, desarrollo justo e inclusivo. De igual manera, fomenta el empoderamiento económico y político de las personas más desfavorecidas de la sociedad; es decir, crea un panorama en donde nadie se queda atrás.

Laurence Kwark, afirmó que “las organizaciones y empresas de economía social solidaria han reaccionado mejor a las crisis económicas y financieras que las empresas tradicionales para mantener un empleo estable y decente. Además, han demostrado un dinamismo que les ha permitido concentrarse más en los beneficios e impactos sociales dentro de sus actividades”.