• El voto es un verdadero mecanismo de rendición de cuentas: Lorenzo Córdova
• Participan ex consejeros presidentes del INE en la mesa “Lo que tú y tu voto han construido: 30 años del órgano electoral en México”
A 30 años de institucionalidad democrática, el voto se ha convertido en un verdadero mecanismo de rendición de cuentas, lo que permite una gran cantidad de alternancias en los poderes públicos, señaló el Consejero Presidente del Instituto Nacional Electoral (INE) Lorenzo Córdova Vianello.
“Hoy en día el voto ya no representa sólo el derecho que tenemos las y los ciudadanos de definir quiénes nos van a representar o a gobernar, sino que también es un auténtico mecanismo de rendición de cuentas, mediante el cual se premian o se castigan buenas o malas actuaciones en el gobierno o en los espacios de representación política, es decir, el voto en México cuenta y es contado bien”, indicó.
Al participar en la mesa titulada “Lo que tú y tu voto han construido: 30 años del órgano electoral en México”, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, Córdova recordó que la democracia en México es el resultado de una larga y profunda transformación, producto de luchas y actores que se fueron dando a lo largo de décadas y, en particular, en los últimos 30 años.
“No es el resultado de la voluntad de un solo hombre, de un solo partido o de una sola ideología, sino de una lucha colectiva de múltiples generaciones de mexicanas y mexicanos que apostaron y consiguieron democratizar a nuestro sistema político”.
Acompañado por los ex presidentes del Instituto Federal Electoral, José Woldenberg (1996-2003), Luis Carlos Ugalde (2003-2007) y Leonardo Valdés Zurita (2008-2013), Lorenzo Córdova destacó que hoy en día el INE es una de las instituciones más sólidas y confiables del Estado mexicano, y se encuentra listo para organizar las elecciones más complejas de la historia, no sólo por el tamaño del Padrón Electoral, 95 millones de mexicanos, o por el número de cargos a elegir, más 21 mil 300, o por el contexto político de desafección a la democracia, sino porque además se realizarán en medio de la pandemia del COVID-19.
Donde se concentra el poder, el poder acaba siendo caprichoso y discrecional
Durante la mesa moderada por la ex consejera electoral y académica de la UNAM, Jacqueline Peschard, José Woldenberg señaló que es necesario contar con una autoridad en la materia, capaz de ofrecer garantías de imparcialidad a todos los actores, partidos, gobiernos, ciudadanos, medios de comunicación, agrupaciones civiles, etcétera, y “esa ha sido la visión del INE, y sus resultados están a la vista”.
“Las elecciones mexicanas han sido capaces de expresar las oscilaciones en los humores públicos de la población y ello ha permitido alternancias en los gobiernos de una manera institucional y pacífica. Se escribe fácil, pero fue una construcción con ciertos grados de dificultad a la que concurrieron las distintas fuerzas políticas del país y, por supuesto, el cuerpo de funcionarios públicos que labora y laboraron en el IFE y en el INE”.
A 30 años del IFE, agregó Woldenberg, todos hemos aprendido que la democracia significa, por un lado, elecciones libres y equitativas y que la única vía de arribo a los cargos públicos es precisamente la vía electoral, en eso hay un gran consenso; sin embargo, ahora es necesario avanzar en el ámbito del ejercicio de poder en todos sus ámbitos, Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
“Necesitamos, además de un poder regulado, un poder fragmentado, no concentrado, porque la experiencia del siglo XX nos dice que ahí donde se concentra el poder, el poder acaba siendo caprichoso, el poder acaba siendo discrecional y el poder acaba siendo incluso ominoso de cara a los ciudadanos”, aseveró.
Se prevé una elección muy conflictiva en 2021
Luis Carlos Ugalde anticipó que, durante 2021, habrá de realizarse una elección no sólo complicada, sino también conflictiva ante tres elementos fundamentales que afectarán la contienda: el comportamiento del Ejecutivo, la invasión de facultades que hay por parte de la Cámara de Diputados y el papel del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
Por ello destacó el hecho de que la semana pasada la Cámara de Diputados aprobó una autorregulación en una función que, dijo, es estrictamente de la autoridad electoral para determinar cómo y qué modalidades tendrá la competencia por la reelección legislativa.
“Este tema me parece de la mayor gravedad, cómo los diputados van a procesar y regular su propio proceso de reelección, creo que es una clara invasión de facultades que supongo ahí el INE tendrá que aprobar sus lineamientos, pero habrá otros del Congreso y esto claramente dará a otra controversia”, afirmó.
En cuanto a la autoridad jurisdiccional, se dijo preocupado por la forma en la que se toman las decisiones. “Es un comportamiento que no sigue bases legales y constitucionales y eso me parece que sí es un riesgo, porque cualquier decisión que el INE tome con base en la ley y en su autonomía puede ser revocada por el Tribunal Electoral”, apuntó.
Mucho ha cambiado nuestro sistema democrático en los últimos 30 años
En su intervención, Leonardo Valdés Zurita sostuvo que “mucho ha cambiado nuestro sistema electoral, hoy es parte de una vida democrática y plural que tenemos que profundizar y fortalecer, yo le deseo larga vida al INE como órgano constitucional autónomo encargado de garantizar la imparcialidad y la certeza de nuestras elecciones”.
Recordó que en el “México autoritario”, cuando no había democracia, la Comisión Federal Electoral era conducida por el Secretario de Gobernación; es decir, por el gobierno federal, por lo que sus acuerdos eran operados por sus empleados y los de los gobiernos de los estados; el partido hegemónico, el Revolucionario Institucional tenía mayoría y ganaba todas las votaciones; no se fiscalizaban egresos e ingresos de partidos políticos, por lo que desviar dinero del partido en el gobierno no era delito electoral sucedía con mucha frecuencia.
Las impugnaciones de los resultados electorales las resolvían los llamados colegios electorales, integrados por diputados y senadores electos que realizaban “una calificación política” de las controversias electorales; el Padrón Electoral se llevaba a mano, por lo que las personas podían estar inscritas varias veces y podían votar en diversas ocasiones, al igual que los muertos y no se podían recontar las boletas electorales.
Estos cambios se han dado en gran medida gracias a la autoridad electoral: “Larga vida al INE como órgano constitucional autónomo”, refirió.