Morena perdió la alcaldía de Cuauhtémoc porque los candidatos no escucharon a las bases del partido y numerosos grupos, entre ellos los comerciantes que trabajan en la zona, votaron en contra del movimiento.

Pero, además, en esta elección, Morena también enfrentó el descontento de sus propios simpatizantes que, incluso, se organizaron para protestar en contra de candidatos “impresentables”.
Entre ellos identificaron a la candidata Dolores Padierna y a su esposo René Bejarano, que cargan una imagen pública negativa desde los llamados video escándalos de 2004, y que han operado de manera mafiosa y corrupta en la demarcación.

Mientras que en el país y en la Cámara de Diputados, Morena se impuso, en la capital perdió la mayoría de las alcaldías, entre ellas, la Cuauhtémoc, el corazón político y económico de la Ciudad de México que no pudo retener Padierna, a pesar del dominio del partido en esa demarcación.

Los resultados del domingo pasado en el bastión del movimiento, afirmó el senador Ricardo Monreal, son una llamada de atención, una advertencia para que se escuche a la militancia, se elijan a los mejores perfiles y se ofrezca soluciones a las demandas de la población.

El líder de la mayoría legislativa en el Senado, reconoció que el partido perdió 12 distritos en la Ciudad de México y 17 en el Estado de México, “son los que nos hacen falta para estar en la misma condición de 2018”, puntualizó.