El Senado de la República entregó la Medalla Belisario Domínguez a la legisladora morenista y luchadora social Ifigenia Martínez, por sus méritos en la contribución a la democracia del país, por su incansable lucha social.

Coincidente con su líder de bancada en la Cámara Alta, Ricardo Monreal, la legisladora oriunda de la capital del país y la primera senadora de oposición, aprovechó para llamar a la unidad nacional.

Dijo que “México es la casa común. Las expresiones de madurez institucional, la separación entre los poderes debe mantenerse incólume, sin amenazas ni presiones”.

Y aunque estuvo ausente, Ifigenia Martínez agradeció el apoyo del presidente López Obrador, en cuya representación acudió el secretario de Gobernación, Adán Augusto López.

En su discurso, la Maestra Martínez volvió a proponer la integración de un Consejo Económico y Social en el que participen los tres sectores pilares del país: el económico, social y político, “para reformar el modelo económico que establezca un sistema progresivo de impuestos y la distribución federalista”, así como la equidad en el pago de impuestos “a la riqueza e ingresos personales excesivos”.

No dudemos en que esta oferta sea retomada por el senador Monreal Ávila ya sea en esta legislatura o en campaña o en su mandato sexenal.

Ifigenia fue acompañada por su incansable compañero de lucha, el tribuno Porfirio Muñoz Ledo, con quien fundó la Corriente Democrática del PRI. Faltó el ingeniero Cárdenas para que el trío que inició la transición del país estuviera completo.

Al finalizar el acto, todo el protocolo pareció cambiar también. La mayoría de asistentes se arremolinaban entorno al senador Monreal Ávila, quien estuvo acompañando siempre al que portaba en ese momento la representación presidencial.

Con tirios y troyanos, en el centro de todo, estaba el morenista. ¿Será una señal de los tiempos futuros y del país?