Carlos Manuel Urzúa Macías hizo buen trabajo al frente de la Secretaría de Hacienda y contribuyó a lograr en estos meses una estabilidad macroeconómica muy importante, y es muy positivo que el Presidente de la República lo haya sustituido de inmediato por Arturo Herrera; acción que fue bien recibida por todos los sectores (económico, social y político) para mantener el control económico del país, afirmó el senador Martí Batres.

En este lapso, destacó, ha habido un buen comportamiento del peso frente al dólar, incluso nuestra moneda ganó terreno frente a la divisa norteamericana. La inflación se mantuvo controlada y es más baja que la del año pasado. Ha habido una fuerte disciplina fiscal y no se gasta más de lo que se tiene. Creció el índice de confianza del consumidor y aumento la inversión extranjera. Son diversos indicadores positivos de estabilidad.

La disciplina macroeconómica, abundó, en este lapso (de siete meses) ha permitido una recuperación real del salario. Es decir –apuntó- el salario le ganó a la inflación. De acuerdo con cifras del Inegi tenemos un crecimiento real del salario del 2.4 por ciento en el sector formal de la economía y que es superior al crecimiento registrado en los sexenios de Enrique Peña Nieto, Felipe Calderón y Vicente Fox.

En conferencia de prensa, el presidente de la Mesa Directiva del Senado resaltó que en el caso del maestro Arturo Herrera, quien sustituye a Urzúa Macías en el cargo, es un economista con experiencia que genera confianza dentro y fuera del país. “Fue una buena decisión”, aseguró.

Es de destacarse, dijo, que se mantiene un control económico importante y la economía nacional sigue por buen camino, con estabilidad, de acuerdo con la información recibida hasta el momento. “Cambió una persona y siguen su curso las políticas públicas que define el Presidente de la República”, señaló.

Se debe tomar en cuenta, recordó Batres Guadarrama, que el país ha sufrido una prolongada línea de estancamiento económico y que se divide en dos momentos: uno, en el sexenio de Miguel de la Madrid, y el otro en el sexenio de Felipe Calderón, incluso con cifras de decrecimiento. Por eso se debe tomar en cuenta esa inercia histórica, dijo.

También se debe observar, agregó, que en el sexenio pasado se levantó una fuerte expectativa en torno de las reformas estructurales que detonarían la economía y fue muy tímida la curva ascendente, pues apenas superó el 2 por ciento de crecimiento y volvimos, en la parte final de esa administración, a la línea de bajo crecimiento.

“No obstante ello, este sexenio comienza con las mejores condiciones de estabilidad en seis sexenios. Todos los sexenios anteriores comenzaron con diversos problemas de estancamiento, de devaluaciones, de crisis, y ahora hemos tenido mayor control en los diversos indicadores, pero fundamentalmente en dos: el tema de la inflación y el de la paridad peso-dólar, que registran los mejores indicadores con mayor estabilidad”, destacó.

Indicó que se tienen que generar las condiciones para repuntar el crecimiento económico nuevamente. Esto va a ser, apuntó, en el momento en que la inversión pública se vuelva a expandir y se conjugue con la inversión privada. Estamos en buenas condiciones. Partimos de un piso bastante sólido”, afirmó el senador Martí Batres Guadarrama.