Entre enero y septiembre de este año, el rendimiento en la producción de trigo (cristalino y panificable) en México registró un crecimiento de 19%, debido a la aplicación de nuevas tecnologías y componentes para aumentar la productividad en el campo nacional, informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA).

Con políticas públicas orientadas a la innovación para hacer más productiva y sustentable a las actividades primarias en el país, se obtuvo un incremento de alrededor de una tonelada por hectárea cultivada de trigo, al pasar de 4.8 a 5.8 toneladas en la misma superficie.

Este resultado se traduce en un aumento en la producción estimada nacional de 2.8%, con lo que se ubica en 3.7 millones de toneladas al mes de septiembre de este año, lo que representa un incremento de alrededor de 200 mil toneladas en relación a lo obtenido en el mismo lapso del año previo.

Estadísticas del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) indican que en el país fueron sembradas 722 mil 279 hectáreas de trigo y el valor de la producción se estima en 14 mil 167 millones de pesos.

Los principales estados productores son Sonora, Baja California, Guanajuato, Sinaloa y Chihuahua, entidades que aportan aproximadamente 87% de la producción del país.

Michoacán, Jalisco, Nuevo León, Baja California Sur, Coahuila, Durango y Tamaulipas, son estados que también tienen producción importante de este cereal.  México exporta cerca de 909 mil toneladas de trigo, volumen que alcanzan un valor de 308.6 millones de dólares y entre los principales destinos a los que se envía este producto destacan Argelia, Venezuela, Turquía, Italia y Guatemala.

En trigo cristalino, la balanza disponibilidad-consumo 2016/17 estima una oferta total de 2.4 millones de toneladas. La disponibilidad está compuesta por una producción estimada en 2.3 millones de toneladas y un inventario inicial 136 mil toneladas.

La demanda se integra por 709 mil toneladas para consumo humano, 63 mil en pecuario, exportaciones por 1.4 millones de toneladas y un inventario final de 141 mil toneladas.