La reforma es un proyecto con visión de Estado, aprobada por la gran mayoría de los legisladores, para que México tenga éxito en el Siglo XXI, apunta

Es una gran reforma para construir las bases de un Estado exitoso en el Siglo XXI, en un mundo altamente competitivo, para ayudar a romper la desigualdad, como una política social, indicó

La reforma es adecuada y correcta, y no hay que desanimarse porque su avance es complejo y enfrenta resistencias

Aurelio Nuño Mayer, secretario de Educación Pública, consideró que no hay que rendirse en la implementación de la Reforma Educativa, que es adecuada y correcta, y expresó la necesidad de esperar que su implementación avance para hacer la valoración y, eventualmente, hacer cambios legislativos.

En la inauguración del Foro A tres años de la Reforma Educativa: ¿Qué fortalecer? ¿Qué cambiar? ¿Qué nuevas medidas poner en marcha?, expresó que la reforma, considerada un proyecto con visión de Estado y se logró a través de un proceso democrático.

En el recinto de Xicoténcatl del Senado de la República, Nuño Mayer destacó la importancia de “escucharnos con respeto”, convencido de la importancia de la transformación del sistema educativo, porque si lo logramos podremos sentirnos orgullosos como generación, pues de lo contrario nos vamos a arrepentir”.

En el acto organizado por el Instituto Belisario Domínguez, el secretario de Educación Pública manifestó que debe hacerse el máximo esfuerzo como país, para que la Reforma Educativa tenga éxito y se superen barreras, que no debemos desanimarnos por presiones o problemas coyunturales.

Recordó cómo estaba el sistema educativo en 2012, y que requería un cambio profundo porque no se tenía la capacidad de ofrecer educación de calidad, por lo que se determinó una reforma que atienda los rezagos y proporcione los instrumentos para atacar los problemas.

Hoy, indicó, se está en el proceso de implementación, largo y complejo, que enfrenta resistencias, por lo que debe tenerse paciencia y madurez, por la complejidad y los retos que deben enfrentarse, dijo el secretario de Educación Pública, quien señaló que la propia reforma previó la posibilidad de hacer ajustes y mejoras en el proceso.

Es una gran reforma para construir las bases de un Estado exitoso en el Siglo XXI, en un mundo altamente competitivo, para ayudar a romper la desigualdad, como una política social, indicó.

Aurelio Nuño Mayer agregó que la Reforma Educativa responde a las necesidades legislativas para transforma la educación, y da las herramientas que se necesitan, por lo que debe esperarse y determinar cómo avanza para, en su caso, cambiar la legislación, porque hay partes de esa transformación que no han iniciado.

Se refirió a la evaluación profesional docente, y reiteró que no es punitiva, y busca un proceso de mejora continua de los maestros, sin afectar su estabilidad laboral, para que tengan un desarrollo profesional sustentado en el mérito

El sistema educativo no  tenía la calidad suficiente, y no iba a cumplir las expectativas de niños y jóvenes, porque había dejado de ser el motor de la igualdad social; no atendía ya las condiciones de rezago, externó Nuño Mayer, quien refirió que había un sistema opresor, corporativo y clientelar, en el que no había reglas para el ingreso, permanencia y promoción de los maestros.

La escuela era el último eslabón de cadenas verticales y burocráticas, y se carecía de acompañamiento pedagógico, así como de una vida colegiada, con contenidos pedagógicos rezagados, por lo que se requería que el Estado recuperara la rectoría en materia educativa, planteó.

El titular de la Secretaría de Educación Pública expuso que con la Reforma Educativa se mejora la infraestructura de las escuelas; se fortalece el servicio profesional docente; se revisa el enfoque pedagógico para que los niños aprendan a aprender, y se avanza en un sistema equitativo e incluyente, así como una formación inicial robusta.

En el acto participaron los senadores Juan Carlos Romero Hicks, presidente de la Comisión de Educación de la Cámara de Senadores, y Miguel Barbosa Huerta, presidente del Instituto Belisario Domínguez.