La Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas (ANPRAC), que representa a las principales embotelladoras del país, dijo en un comunicado que el incremento al IEPS para bebidas azucaradas (a 2 pesos por litro) que proponen algunos legisladores, es “regresivo” y que en ningún estudio se ha encontrado relación directa entre el consumo de refrescos y la obesidad.

El organismo destacó que la recaudación del IEPS proviene en 63% de los hogares con ingresos más bajos en México y precisaron que la disminución del volumen de ventas de este tipo de bebidas fue de 1.9% en 2014, mientras que un año después mostraron un incremento de 2%, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). “Es claro que el consumidor reaccionó al cambio de precios a corto plazo, pero ha retomado su consumo habitual a lo largo del tiempo. En términos de ingesta calórica sólo significó una disminución de 5.2 calorías per cápita al día el primer año”, sostuvo.

La ANPRAC considera que la obesidad y el sobrepeso representan un problema de salud complejo y multifactorial para nuestro país, causado principalmente por tres principales factores: genética, balance energético y sedentarismo. Ante ello considera que la iniciativa debe analizarse.